sábado, 16 de agosto de 2008

El coronel cogió su fusil

"Yo estaba aquí, tranquilo, sin meterme con nadie, calladito hasta que de repente empezaron a furar. Yo no les he hecho nada". Las declaraciones de Maier al acabar el partido dejan bien a las claras lo que sucedió ayer en el corral del Pollo. Los amarillos jugaron bien y llegaron muchas veces, adelantándose en el marcador con un regalo de la defensa española que le dejó un balón muerto a Bozsic en el área para batir a Acuña.
Sin embargo los españoles tenían un plan. Sencillo, eso sí, pero un plan al fin y al cabo. En el saque de centro, Torres le dio el balón a Puskas. Este dio tres pasos hacia delante sin que nadie le entrase y fue cuando llevó el plan a cabo :Chutó. Un zapatazo desde cuarenta metros que Maier pudo ver a través de la repetición en los videomarcadores. 1-1. Uno de los goles posiblemente de la T7.
Los pollos se adelantaron nuevamente con gol de Zlatan. Entonces los españoles idearon un plan nuevo: volver a chutar. Esta vez Torres lo intentó desde 35 metros pero milagrosamente Maier la sacó a corner. Dos jugadas después, Torres, esta vez desde 25 metros la puso en el fondo de las mallas. 2-2. El juego de toque y calidad estaba siendo contrarrestado por cañonazos de la gran Berta.
Cuando el 3-2 subió al marcador obra de Zlatan el público se olía venir algo. Y lo que vieron no les sorprendió. Puskas recibe en balón de espaldas a 30 metros de la portería, se gira y a la media vuelta coloca un misil que entra por la escuadra de Maier. ¡Que sencillo es a veces el futbol!.
A partir de ahí, los amarillos, quizás con la moral baja después de lo sucedido anteriormente, bajaron su concentración y concedieron dos goles fáciles obras de Torres y Humberto.
Es Asaltacunas ganó un partido sin desplegar un buen juego, pero con una gran cantidad de misiles tierra-tierra que pulverizó las defensas de los polliles.Y al mando de la artillería, el coronel Puskas. El hungaro-español es consciente de que los rivales van a hacer todo lo posible para que no arme la pierna y en el día de ayer ha dejado bien claro lo que puede hacer si le dan un metro de distancia. El jefe del Estado Mayor, el macho Camacho, le ha dado órdenes claras: si te dejan, chuta. Y el coronel ayer ha enseñado sus garras, mejor dicho, su cañón camuflado como pierna izquierda.

2 comentarios:

Anónimo dixo...

Gran crónica. No le hubiera venido mal algunas fotos de los combates urbanos en Sebastopol en 1942. Pero la próxima vez los pollos ya no estarán desprevenidos.

Rapajk dixo...

Xa me parecía a min que rapaz ese non era mal dianteiro, non.